Easy Spanish Dialogue for Beginners A1 🎓💡
23. November 2023Effective A2.1 Reading + Listening Practice in Spanish 🎓💡
23. November 2023You have already watched our exciting conversation for learning Spanish A1.2 on our YouTube channel? Perfect! On this page you will have access to the full transcript so that you can carefully read the conversation again and memorize all these useful grammatical structures, phrases and expressions ✅.
When you see an underlined word, you can move your cursor over it to find its vocabulary explanation 💡. Take your time to study these words carefully and increase your vocabulary base! We are sure that this treasure helps you speak better and with more confidence in your next conversation in Spanish.
Complete Transcript of the Conversation
Eva: “Buenas noches, Paula. ¿Qué tal? ¿Todo bien?”
Paula: “¡Hola Eva! Perdona, por favor. Lo sé, es muy tarde para ti, ¿no?”
Eva: “Sí, ¡son las 11 de la noche! ¿Pasó algo? ¿Por qué es de día? ¿Y no estás en casa?”
Paula: “No, Eva. Ahora mismo estoy de viaje. ¡Estoy en Sydney, en Australia! Aquí son las 9 de la mañana y hace 25 grados.”
Eva: “Guau, ¡qué bonito! ¡No lo sabía! ¡Y cuenta! ¿Qué tal es Australia?”
Paula: “Sí, es genial, pero… tengo un gran problema. ¡Quizás puedes ayudarme!”
Eva: “¡Claro, te escucho!”
Paula: “Ayer viajé de España a Australia. Llegué a mi hotel, deshice las maletas y me fui directa a la cama, porque estaba muy cansada del viaje.”
Eva: “Claro, sí, me parece lógico.”
Paula: “Y hoy me gustaría hacer una excursión, ¡pero no encuentro mi pasaporte! Ya busqué en mi chaqueta, en la habitación ... ¡No está!”
Eva: “¡Ay, Dios! ¿Miraste ya en tu maleta y... en tu mochila? ¿Llamaste a la recepción del hotel? ¡Pregunta allí!”
Paula: “¡Ya miré por todas partes! ¡No lo encuentro! Probablemente lo perdí. Ay, Dios, ¿qué puedo hacer? ¡No puedo volver a España sin mi pasaporte!”
Eva: “¡Ay, Paula, no te preocupes! ¡Seguro que encontramos una solución! A mi hermano también le pasó el año pasado. Estaba de vacaciones en Londres y perdió su pasaporte.”
Paula: “¿De verdad? ¿Y qué hizo tu hermano?”
Eva: “Mi hermano llamó a la embajada de España. Le dijeron que tenía que ir al día siguiente. Fue a la embajada y solicitó un pasaporte nuevo.”
Paula: “¿Puedes hacer eso así de fácil? ¿Y no llevó mucho tiempo?”
Eva: “No, no. Fue una emergencia, por eso mi hermano consiguió un pasaporte nuevo súper rápido. ¡Yo creo que tú también lo puedes hacer! ¿Todavía tienes tu carnet de identidad?”
Paula: “Sí, tengo mi carnet de identidad, sólo perdí el pasaporte. ¿Por qué?”
Eva: “Bien, ¡es importante! Necesitas tu carnet de identidad. Tienes que enseñarlo en la embajada. Entonces pueden darte un pasaporte nuevo. Busca la embajada de España en Australia.”
Paula: “Sí, lo miro ahora mismo en internet: ¡Ahá sí! Aquí en Sydney hay una embajada de España. ¡Gracias a Dios! Está cerca de mi hotel, pero abren en dos horas.”
Eva: “¡Ah, genial! Puedes llamar ahora e ir un poco más tarde.”
Paula: “¡Sí, tengo que probarlo enseguida! ¡Muchas gracias, Eva! Ahora estoy un poco más tranquila. ¿Qué tal te va? ¿Hay novedades?”
Eva: “Sí, hay una gran novedad…”
Paula: “¿De verdad? ¡Cuenta, cuenta!”
Eva: “Mi hermana se casa en un par de semanas y estamos todos muy contentos.”
Paula: “Oh, ¡qué bien! ¡Dale la enhorabuena de mi parte y ¡le deseo lo mejor del mundo!”
Eva: “Claro, gracias. Tenemos que organizar un montón de cosas, por supuesto: el lunes la veo y luego tenemos que ir a Gandía y elegir las flores en la floristería. Y después tenemos que ir a casa de mi madre y hablar de la decoración del restaurante.”
Paula: “¡Guau, realmente tenéis mucho que hacer! Estoy segura de que todo va a ir bien. ¿Ya está nerviosa tu hermana?”
Eva: “¡Pues sí, Paula! ¡Es increíble! Escucho todo el día: ¡Llama a la floristería! ¡Piensa en el vestido! ¡Tráeme la lista! ¿Dónde está la tarta?”
Paula: “Creo que es normal. ¡Se va a casar! Tienes que ser un poco paciente con ella.”
Eva: “Lo sé. ¡Tienes razón! ¡Dime, Paula! ¿Tienes una idea para el regalo de boda? ¡Tú eres muy creativa y necesito inspiración!”
Paula: “Hm… ¡Le puedes regalar una lavadora!”
Eva: “Ja ja, muy graciosa.”
Paula: “Ya, solo era una broma. Hm… a ver... ¡Ahá! ¡Tengo una idea perfecta! Eva, te gusta hornear, ¿no?”
Eva: “Sí…”
Paula: “¡Puedes hacer tú la tarta nupcial! ¿Qué opinas?”
Eva: “Es una muy buena idea… pero Paula, ¡necesito una receta!”
Paula: “¡No te preocupes! Tengo la mejor receta de tartas del mundo. ¡Es la receta de mi abuela!”
Eva: “¡Guau! ¡De la abuela de Paula! Las abuelas hacen las mejores tartas. ¿Y es difícil la receta?”
Paula: “No, es muy fácil: compra 1,5 litros de leche, 7 huevos, 250 gramos de harina y 100 gramos de azúcar. Mezcla los ingredientes y añade 500 gramos de azúcar. Después viene el mejor ingrediente: ¡el chocolate!”
Eva: “Mmm, qué rico, ¡chocolate! ¡A mi hermana y a su marido les gusta mucho comer chocolate!”
Paula: “¡Genial! Vierte la masa en un molde para hornear y hornéalo durante una hora en el horno. ¿Lo ves? ¡Es muy fácil!”
Eva: “¡Es muy sencillo! ¿Puedes mandarme la receta por whatsapp, por favor? ¡Ya olvidé los ingredientes!”
Paula: “Ja ja, sí, ¡claro, Eva! Te mando ahora la receta por whatsapp.”
Eva: “¡Gracias, Paula! Tu idea es genial, ¡es un buen regalo para mi hermana! Pero ahora tenemos que hablar más aún de Australia. ¿Tienes más planes para hoy?”
Paula: “Bueno, primero a la embajada…”
Eva: “Lo sé, lo sé. Pero quiero decir: ¿a dónde vas después? ¿Tienes una ruta?”
Paula: “¡Ah, sí! Me gustaría visitar algunas ciudades esta semana. ¡Hay muchas ciudades bonitas en Australia y me gustaría verlas todas! El miércoles me gustaría ir a Brisbane, por ejemplo. En Brisbane hay muchas casas antiguas y bonitas. ¡Es impresionante!”
Eva: “¡Ahá, interesante! Un amigo mío vive en Brisbane. Él tiene una casa allí. ¡Es súper bonita! ¡Tal vez puedes visitarlo y tomar un café!”
Paula: “¿Ah, sí? ¿Cómo se llama tu amigo? Quizás yo también lo conozco.”
Eva: “Ya conoces a Martín, ¿no? Nuestro colega en Lengura.”
Paula: “¡Claro que conozco a Martín!”
Eva: “¡Exacto! Pues es el hermano de Martín: ¡Juan!”
Paula: “Vale… ¡claro, Juan! Conozco a Juan. Trabajamos juntos en un colegio en Valencia. No sabía que él vive ahora en Brisbane. ¡Qué guay!”
Eva: “¡Exacto! Se fue a Australia en 2019. ¿Te acuerdas?”
Paula: “Sí, cierto. ¡Tienes razón! Luego lo llamo y le digo que estoy en Australia y que podemos vernos.”
Eva: “¡Hazlo y dale saludos de mi parte!”
Paula: “¡Claro!”
Eva: “¿Y a dónde vas el fin de semana? ¿Te gustaría ver un poco la naturaleza? ¡Australia es conocida por su particular naturaleza!”
Paula: “¡Sí, así es! Ese es mi plan. El fin de semana voy en tren de Brisbane al norte. Me gustaría visitar la Gran Barrera de Coral. El tren sale súper pronto: ¡a las 4 de la mañana!”
Eva: “¿A las 4 de la mañana? ¡Madre mía! Eso es muy temprano. ¿Por qué no vas más tarde?”
Paula: “Salgo tan pronto porque los billetes eran baratos por la mañana. A mediodía y por la tarde costaban casi 100 dólares.”
Eva: “¡Vaya! ¡Eso es muy caro! ¿Y qué es la Gran Barrera de Coral?”
Paula: “Es un arrecife conocido en la costa de Australia. Ahí hay muchas islas pequeñas, muchos tipos de peces y varias especies de animales y el agua es cálida y azul cristalina.”
Eva: “¡Guau! ¡Suena súper bien! Desde luego me tienes que mandar fotos. ¡Me encanta el mar y la naturaleza! ¿Y a dónde vas después? ¿Haces otra parada?”
Paula: “No, por desgracia tengo que volver a España. Llego a Valencia el martes por la mañana. Lo sé, tienes mucho estrés, pero... ¿puedes recogerme en el aeropuerto?”
Eva: “¡Creo que sí, pero no estoy segura! Mi coche está en el taller. Tengo que repararlo.”
Paula: “¿De verdad? ¿Qué pasó?”
Eva: “¡Qué vergüenza! Quería aparcar mi coche. Detrás de mí había otro coche y no lo vi. ¡La música estaba muy alta!”
Paula: “¿La música estaba muy alta?”
Eva: “Bueno… la radio estaba puesta y yo estaba cantando una canción y no estaba concentrada. Y no vi el coche. ¡Ahora tengo que reparar mi coche y el otro! ¡Esto va a salir caro!”
Paula: “Eva, de verdad que no eres una buena conductora.”
Eva: “Cierto, Paula. Regla número uno: ¡no puedo cantar y conducir!”
Paula: “¿Cuánto tiempo tiene que estar el coche en el taller?”
Eva: “El mecánico dice que puede reparar el coche en un par de días. Después puedo recogerte, ¡no hay problema! Pero también hay un tren, creo.”
Paula: “¿Ah, sí?”
Eva: “Sí, creo que hay un metro. Es la línea 6.”
Paula: “La línea 6, vale…”
Eva: “Sí, baja las escaleras desde el aeropuerto hasta la estación y toma la línea 6 hacia el centro. Pasa muy a menudo. De 20 a 25 minutos estás en el centro.”
Paula: “Vale, ¿y puedo comprar el billete por internet?”
Eva: “Sí, eso no es ningún problema. Puedes comprar el billete online y pagar con tarjeta de crédito.”
Paula: “¡Genial! ¡Escríbeme por favor un mensaje si puedes recogerme o no! Si no, compro el billete y cojo el metro.”
Eva: “¡Vale, Paula! Espera un momento, por favor…”
Paula: “¡Claro!”
Eva: “Alguien me llama. ¡Ah! Es el número de mi hermana. Creo que me llama porque necesita ayuda.”
Paula: “¡Eva, no te preocupes! ¡Nos vemos la semana que viene en el aeropuerto! Espero que puedas arreglar tu coche. ¡Ahora tengo que ir a la embajada!”
Eva: “Claro, Paula, mucha suerte en la embajada. Y, por favor, manda una foto de tu nuevo pasaporte.”
Paula: “Sí, te mando un mensaje.”
Eva: “Genial, ¡entonces hasta la semana que viene! ¡Adiós!”
Paula: “¡Adiós, Eva!”
Eva: “¡Disfruta!”