Spanish Conversation A2 – B1 with Native Speakers ððĄ
23. November 2023Book in Spanish (A2+, B1, B2) for Listening and Reading Practice ð â
23. November 2023You have already listened to our exciting Spanish Audiobook for Beginners A1.1 - A2.1 "PrÃncipe busca Princesa" on our YouTube channel? Great! On this page we provide you with the full transcript of this audiobook. Read it slowly and carefully because we integrated a ton of everyday vocabulary and expressions and wrote it with the grammar of the beginners level â .
When you see an underlined word, you can move your cursor over it to find its vocabulary explanationðĄ. This way you can also increase your vocabulary base. We hope, this treasure helps you a lot to improve your Spanish and speak with more confidence in your next conversation.
Complete Transcript of the Conversation
PrÃncipe busca Princesa
CapÃtulo 1:
El prÃncipe Gustavo vive en su castillo con sus padres, el rey y la reina. Ahora le gustarÃa casarse. Busca una esposa. A muchas princesas les gustarÃa casarse con un prÃncipe rico como Gustavo.
Pero Gustavo busca una princesa especial. Ella tiene que ser muy sensible. El prÃncipe Gustavo tambiÃĐn es muy sensible. Ãl odia las discusiones y no le gustan los conflictos. âSi mi mujer no es tan sensible como yo, es que no me entiendeâ, piensa. âY yo no entiendo a mi mujer. Entonces vamos a pelear y no vamos a ser felices. Yo no quiero eso.â
Asà que ÃĐl y su criado suben a un carruaje y viajan por todos los paÃses. Buscan una princesa especial para Gustavo. Cuando llegan a un nuevo paÃs, el criado pregunta: âÂŋDÃģnde vive la princesa de este paÃs?â
âVive en el gran castilloâ, responde la gente.
El prÃncipe conduce hasta el castillo, se baja y llama a la puerta. âMe gustarÃa ver a la princesaâ, dice. âCon mucho gustoâ, dicen los guardias. âÂŋTe gustarÃa casarte con ella, tal vez?â
âNo lo sÃĐâ, dice el prÃncipe. âÂŋEs muy sensible?â
âNo, noâ, dice el guardia. âEs muy robusta, le gusta discutir y escucha mÚsica alta.â
âEntonces no es la mujer adecuada para mÃâ, dice el prÃncipe decepcionado. Sube a su carruaje y se pone de nuevo en marcha.
Pasan muchos meses. El prÃncipe Gustavo no encuentra una princesa de verdad en ninguna parte. Todas las princesas modernas trepan a los ÃĄrboles o van a fiestas ruidosas. Algunas incluso juegan al fÚtbol o les gusta dormir en tiendas de campaÃąa y tienen la ropa y la cara sucias por la noche. Son ruidosas y pelean con sus padres y hermanos.
Al final del largo viaje, el prÃncipe Gustavo estÃĄ muy decepcionado. âNo son princesas de verdadâ, le dice a su criado. âNo son nada sensibles. Venga, volvamos a casa.â
CapÃtulo 2:
El prÃncipe Gustavo vuelve a su castillo. Durante la noche hay una fuerte tormenta. Llueve y llueve, hay relÃĄmpagos y truenos. El prÃncipe Gustavo estÃĄ muy asustado. Va a la cama y mete la cabeza debajo de la almohada. âEs una tormenta terribleâ, piensa. âPero en mi cama estoy bien, caliente y seguro.â
De repente, alguien llama a la puerta. âPor favor, abre la puertaâ, dice el prÃncipe a su padre. El anciano rey va hacia la puerta y la abre. Fuera hay una mujer joven. EstÃĄ mojada por la lluvia y el frÃo.
âHolaâ, dice la mujer. âSoy una princesa. ÂŋPuedo pasar?â
âÂŋEres una princesa?â, pregunta el viejo rey. âNo lo puedo creer.â
La mujer no parece una princesa. Su pelo estÃĄ mojado, la ropa estÃĄ mojada y los zapatos estÃĄn llenos de agua. âSÃ, soy una princesa de verdadâ, explica la mujer de nuevo. âVengo porque quiero conocer al prÃncipe. Mi madre dice que el prÃncipe busca esposa. Creo que soy la mujer adecuada para ÃĐl.â
âNo lo creoâ, dice el anciano rey. âPero pasa. Sabes, mi hijo busca una princesa de verdad, muy sensible. Pero las princesas sensibles no caminan bajo la lluvia y no se mojan. Siempre tienen una criada con paraguas.â
âPero hoy mi criada estÃĄ enfermaâ, dice la princesa. âTengo frÃo y estoy muy cansada. ÂŋTienen una cama caliente para mÃ?â
âÂĄClaro que tenemos una cama!â, dice el anciano rey. âÂĄEspera aquÃ! Te haremos una cama cÃģmoda en la habitaciÃģn de invitados.â
CapÃtulo 3:
El rey va a ver a su esposa, la reina, y le habla de la joven. La reina se rÃe. âDesde luego, no es una princesa. Pero voy a hacer una prueba con ellaâ.
Ella va a escondidas a la habitaciÃģn de invitados y pone un guisante bajo el colchÃģn. Luego manda a los criados por todo el castillo.
âQuiero los colchones de todas las habitacionesâ, dice. âExcepto los colchones de mi cama y de la cama del prÃncipe Gustavo.â
Los criados recorren el castillo y cogen todos los colchones. Son veinte. La reina coloca los veinte colchones sobre la cama de la princesa. Luego coloca otras veinte mantas gruesas sobre el colchÃģn superior. La cama ahora parece una torre alta. âEsta es tu camaâ, le dice la anciana reina a la princesa mojada. âPuedes dormir aquà esta noche.â
âBienâ, dice la princesa. âGraciasâ. Sube a la alta torre y se acuesta.
âBuenas nochesâ, dice la reina. âÂĄQue duermas bien!â
La reina vuelve al dormitorio y le cuenta su plan al rey. âEs una buena ideaâ, dice el rey. âSi la princesa no duerme bien, sabremos que es muy sensible.â
âÂĄMuy bien! Esa es mi ideaâ, responde la reina. El rey no estÃĄ seguro: âPero nuestro hijo necesita una esposa. Tal vez la princesa es simpÃĄtica. Una princesa no tiene que ser sensible, creo yo.â
âGustavo se casarÃĄ cuando llegue la princesa adecuadaâ, responde la reina. âTiene tiempo. AÚn es joven.â
CapÃtulo 4:
A la maÃąana siguiente, la anciana reina se levanta temprano. Llama a la puerta de la princesa. âBuenos dÃasâ, le dice. âÂŋDormiste bien?â
âDormà muy mal. TodavÃa estoy cansadaâ, lamenta la princesa. âLa cama es muy incÃģmoda. Hay algo debajo del colchÃģn. Es grande y duro. Tengo moratones por todo mi cuerpo. Ninguna princesa puede dormir bien en esta horrible cama.â
âLo sientoâ, dice la anciana reina.
Corre hacia su marido y despuÃĐs despierta a su hijo. âTienes que levantarteâ, le dice. âÂĄLa chica de la habitaciÃģn de invitados es la princesa adecuada para ti!â
âÂŋCÃģmo lo sabes?â, pregunta sorprendido el prÃncipe Gustavo.
âNo puede dormir porque hay un guisante debajo de sus veinte colchones y sus veinte mantasâ, explica la reina. âDice que su cama es incÃģmoda.â
âÂĄEso es genial!â, grita el prÃncipe. âDebe ser una princesa de verdad. SÃģlo las princesas sensibles notan un pequeÃąo guisante bajo veinte mantas y veinte colchones.â
El prÃncipe se levanta de la cama y corre hacia la princesa. âÂĄYo tambiÃĐn soy tan sensible como tÚ! Quiero casarme contigoâ, grita. âÂŋQuieres ser mi esposa?â La princesa se lo piensa. âNo sÃĐâ, dice. âLas camas de tu castillo son muy incÃģmodas.â
âÂĄTengo mÃĄs colchones!â, promete el prÃncipe. âVas a tener una cama muy cÃģmoda. Te lo prometo.â
Su madre saca rÃĄpidamente el guisante de la cama y lo esconde en su bolso.
El prÃncipe compra muchos colchones nuevos y muchas mantas para la princesa. Ahora la cama es muy alta. La princesa duerme en la cama una noche mÃĄs y dice a la maÃąana siguiente: âDormà como un ÃĄngel. La cama es muy cÃģmodaâ. Ahora la princesa acepta.
Los dos se casan y todas las noches suben a la cama por una escalera muy alta. La princesa entiende al prÃncipe y el prÃncipe entiende a la princesa porque los dos son muy sensibles. Por fin son muy felices.